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Desigualdad y exclusión social

Desigualdad y exclusión social
junio 4, 2015 1:22 am·

Cuba actualidad, Guanajay, Artemisa, (PD) En el año 1976 fue que las
políticas culturales y educativas en Cuba tomaron cuerpo en la
Constitución y se definió la nación como un estado pluriétnico y
multicultural. Desde entonces, la antropología en sus distintas
ramificaciones, tales como la etnología, lo social o cultural, y los
comunicadores sociales, artistas, promotores culturales, psicólogos de
prestigio como la Dra., Patricia Ares, periodistas de aguda visón como
José Alejando Rodríguez, sociólogos, y funcionarios han puesto a
consideración del Estado sus conocimientos y sus experiencias de gestión
al servicio del deseo colectivo dentro de la multietnicidad y cultura
cubana. Muchos han señalado la brecha de desigualdad, tanto en el ámbito
laboral como económico y educativo, donde son los afrodescendientes los
más desfavorecidos desde todo punto de vista.

.Este fenómeno, ya visualizado en el Parlamento, sin que hasta el
momento se hayan implementado las acciones afirmativas necesarias para
la eliminación o disminución de las manifestaciones racistas, pone en
evidencia el alto nivel de prejuicio presente en muchos de los
parlamentarios cubanos, sean civiles o militares. En ellos la idea de
que el negro debe conformarse con lo que le den sin derecho al reclamo,
es algo acuñado desde la colonia y que se recicla hoy con mayor o menor
grado de efectividad.

Desde las dos últimas décadas del siglo pasado, los temas relacionados
con la identidad, la memoria histórica, la cultura o la etnicidad han
adquirido relevancia como nunca antes en la historia de Cuba, puesto que
dichos habían sido desdeñados particularmente por las ciencias políticas
y por la ideología socialista.

La dimensión cultural o étnica del conflicto era considerada como una
variable menor, puesto que hasta entonces el paradigma del análisis
enarbolaba la ausencia del Estado como doctrina fundamental del examen
político nacional. Sin embargo hoy, los asuntos étnicos y culturales se
han convertido en puntos imprescindibles cuando se trata de analizar la
cuestión racial sin que hasta el momento se hayan creado leyes y
decretos que legislen la educación y la cultura en nuestro país en
cuanto al tema racial y los racismos.

Si bien la ley no obliga a nadie a dejar de ser racista, impone derechos
y obligaciones que tienen los legisladores para que un grupo étnico deje
de ser marginado.

A solo a treinta y ocho años de constituida la República, la
Constitución de 1940 dio pasos positivos en contra de la discriminación
racial.

Para algunos activistas el tema racial se ha convertido en un modo de
vida, aunque se muestren como alfas y omegas de la racialidad, palabra
muy de moda para las cuestiones del racismo. Su único objetivo es
desacelerar la cuestión y minimizar sus efectos nocivos a fin de que no
cunda el pánico.

El prejuicio está tan presente que para combatirlo estamos obligados a
usar la palabra racismo.

Los que están en esa línea, más bien de modo oficialista y por mandato,
para justificar sin hacer nada el dinero que se les paga, como Araac, el
proyecto Aponte de la UNEAC, como en sus tiempos Color cubano con Gisela
Arandia como voz prima, son personas que no tienen una conciencia racial
y están sujetos a cánones y mandatos políticos verdaderamente
vergonzosos a los que se someten como tíos Tom.

No pasa igual con los activistas independientes, que defienden la unidad
racial de la nación. Son marginados y calificados como mercenarios,
apátridas,, contrarrevolucionarios, negros mal agradecidos y blancos
sucios, quienes tienen una clara visión de lo que se juega en el país si
persisten las prácticas racistas, muchas veces toleradas o tenidas como
bromas.

El Movimiento de Integración Racial “Juan Gualberto Gómez” y la Cofradía
de la Negritud que preside Norberto Mesa, aunque separadas por una
amplia brecha ideológica tienen la certeza que deben trabajar unidos
para hacer sentir al régimen que el problema del racismo en Cuba no se
resuelve por falta de voluntad política, y que es agudizado por la
desigualdad y la exclusión social.

Como decía la poetisa norteamericana Emily Dickinson: “Ignoramos nuestra
verdadera estatura hasta que nos ponemos de pie”.
Para Cuba actualidad: mal26755@gmail.com

Source: Desigualdad y exclusión social | Primavera Digital –
http://primaveradigital.net/desigualdad-y-exclusion-social/

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