Racismo – Cuba – Racism
Categorías
We run various sites in defense of human rights and need support to pay for more powerful servers. Thank you.
No Spanish?
EnglishFrenchGermanItalianPortugueseRussianSpanish
Archivos
Comentarios

La China del Caribe

Publicado el jueves, 04.10.14

La China del Caribe
ENRIQUE PATTERSON

Castro II intenta convertir a Cuba, con la nueva ley de inversiones extranjeras, en? La China?del Caribe. Teme que la discípula llanera no pueda sostenerla como tampoco pudo la madre de Katiuska. ?El régimen escoge al desgaire, sin integralidad, las necesarias reformas económicas. La economía de mercado no funciona a? la carta. Las reformas requieren el despliegue del sistema completo o fracasan. A fuerza de ensayos y errores, otras reformas -en el plano económico- están en el camino. Los cubanos de a pie, que no deciden nada, pagan las consecuencias mientras tanto.

El dilema desde el que esta élite incompetente aborda las reformas es el siguiente: ¿cómo cambiar el modelo económico y avanzar hacia una economía de mercado y, al mismo tiempo, mantener a la mayor parte de la ciudadanía dependiente del estado?

Las clásicas dictaduras ?militares – escenario hacia donde se dirige el castrismo mientras no ocurra una transición política – utilizaban formas tradicionales y extremas de la represión (cárcel, tortura o muerte) como único recurso para enfrentar el disenso político; el castrismo contaba, y aún cuenta en menor medida, con formas indirectas y masivas de control. Las formas tradicionales de represión constituyen en el castrismo casos extremos, no por eso menos usados, entre una panoplia más amplia de control social.

Mientras, la dictadura clásica puede determinar si se está vivo o muerto, libre o en presidio, absteniéndose respecto al? de qué?y? dónde?se vive o estudia,? qué?o no se come y? en qué?se cree, dejando así espacios de amplia autonomía personal. El castrismo, en su época de apogeo, al ser dueño absoluto de? la hacienda,?estaba en capacidad de controlar ?la vida?en dimensiones semejantes a un estado teológico regido por la? sharia.

La nueva ley de inversiones extranjeras refleja el deseo del castrismo de mantener el control de la ciudadanía desde el monopolio de algo tan básico como el acceso al empleo, a la vez que se adentra en la lógica de una economía de mercado propiciando el derecho a la propiedad y el retorno de los capitales… sólo?a los? ?inversionistas extranjeros. La reforma fracasará no por la naturaleza del régimen político, sino porque pretende mezclar dos modelos de control social que no son compatibles.

Para que el mercado funcione no sólo se necesita la tan anunciada como -tratándose de Cuba- increíble seguridad jurídica que se ofrece a los inversores extranjeros sino también la libre contratación de las personas; la negociación del precio del trabajo de acuerdo a la oferta y la demanda desde un marco mínimo que el estado social pudiera establecer. En la legislación saltan a la vista las contradicciones del régimen cubano.

El estado, que aún tiene la desfachatez de llamarse socialista, dice garantizar la libre propiedad de los extranjeros mientras que- en su función? de agencia de trabajo- sigue esclavizando a la fuerza productiva nacional. El estado, dizque nacionalista, aprueba una ley de inversiones que da a los extranjeros el derecho a la propiedad que les niega a sus propios nacionales.

El no régimen no acaba de entender que – en el momento en que renuncia a parte de la? hacienda -?puede seguir reprimiendo, torturando, o matando lo mismo que Pinochet o Videla; pero que – si desea estar en capacidad de financiar la compra de balas de goma y gases lacrimógenos- ?tiene que renunciar al control total de? la vida?desde el subterfugio de agencia exclusiva de trabajo.

Si como espero -dadas las urgentes necesidades financieras del régimen- la ley se corrige, hay implicaciones políticas a mediano y largo plazo. La primera sería el posible fortalecimiento de unas clases medias que los herederos de los guerrilleros no podrán, ni acaso querrán, mantener en los marcos de una dictadura. No veo en el exilio, y sí dentro de Cuba, estrategias que se dirijan ?hacia el? impulso de la democratización desde semejante escenario.

Además, en la ?medida en que el estado sea la única agencia de trabajo, la reproducción del ya serio racismo estructural que padece la sociedad cubana se acrecentará pudiendo conducir a explosiones sociales y/o raciales que pondrían en peligro los desarrollos económicos que puedan alcanzarse. Es el estado el que clasifica? y coloca a los trabajadores en posiciones mejores, peores o en ninguna y por ello es responsable – a propósito, y no por herencia histórica- de que las oportunidades en el país aumenten mientras sea menor el por ciento de melanina que se porte en la piel.

Por último, si funcionara la reforma económica, veremos no precisamente a los? liberales?americanos presionando en el Congreso para levantar o enmendar el embargo al régimen cubano. Por ello avizoramos que se inicia un periodo en que el castrismo, necesitado de inversiones, se portará muy bien con EEUU. La geografía y las finanzas cuentan. La esencia del conflicto se ?hará clara: no es entre Cuba y el imperio, sino entre el estado cubano y la ciudadanía. ? La China??del Caribe juega a la perestroika sin la glasnost. Las elecciones libres las ven en otra parte.

Source: ENRIQUE PATTERSON: La China del Caribe – Columnas de Opinión sobre Cuba – ElNuevoHerald.com – http://www.elnuevoherald.com/2014/04/10/1721218/enrique-patterson-la-china-del.html

Tags: , , ,

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *